jueves, 25 de mayo de 2017

domingo, 21 de mayo de 2017

Es sólo una laptop

Esta semana es especial, o al menos promete serlo. La analogía más adecuada es "la espera de un hijo". Y aunque es una simple referencia de lo que, emocionalmente siento, se trata de algo más sencillo y, a la luz de muchos, la llegada de una laptop a mi vida. Y no será una propia, sino una prestada. Sucede que mi actual laptop está literalmente jugando descuentos: la pantalla apenas si se ve algo (diría que apenas un 5% de visibilidad, pues el foco que ilumina la pantalla esta dañado y no hay repuesto en el mercado); como unas 12 teclas no funcionan, y algunas de ellas son de uso frecuente; los puertos USB tienen problemas, pues a cada rato se congela tanto el mouse como el teclado (más el mouse), pero esto es, creo, debido a que hace unas semanas casi colapso el HDD y, luego de una reparación estándar de Windows, hay sectores dañados que impiden el correcto funcionamiento del equipo, pues antes, por ejemplo, podía ver mp4 y vídeos en Youtube sin ningún problema, pero ahora no es posible.



Sin embargo con una formateada del HDD debería solucionarse la mayoría de los problemas, excepto el del teclado y pantalla. No he formateado aún porque, como no se puede ver bien, temo que me resulte complicado el seguir la rutina de formateo e instalación de Windows. Gracias a Dios un buen amigo me está facilitando una laptop cuyo HDD había, literalmente, fenecido, y con comprar un nuevo HDD se solucionaba ese problema, y me la prestará hasta que el dueño la reclame, lo cual espero demore en darse. Entonces, ahora, podré darme un par de gustos que hace tiempo venía anhelando. El primero es el conectar una computadora al SmartTV y poder ver, en el TV, lo que hago en la computadora. Lo segundo es que podré tener una computadora con 2 pantallas, pues como mi laptop tiene el problema de pantalla, tuve que comprar un monitor para poder seguir usándola.

Hasta hace unas semanas estaba a un paso de comprar una PC de escritorio, pero al momento de estar por adquirirla, el distribuidor informó que algunas partes no estaban disponibles de momento, y eso me hizo recapacitar sobre el gasto. Luego lo narrado, así que de momento, extiendo el tiempo y necesidad de una computadora nueva.

Y es que la necesito. No tanto por trabajo, que no lo tengo, sino porque me permite, gracias a Internet, poder salir de mi casa sin hacerlo físicamente. Con una responsabilidad y carga (dicho en buen sentido) de cuidar a mi madre y a mi tía, de 81 y 83 respectivamente, hacen que mi día empiece a las 5:30 a.m. y terminé a las 11:30 p.m., con algo así como 3 horas libres entre las 10:30 a.m. y las 9:00 p.m.. Por eso, todo el tiempo libre que tengo, o me pongo a tocar piano, o estoy leyendo en mi tablet o estoy, como ahora, en mi cama descansando, porque la hernia que tengo entre la 4ta. y 5ta. lumbar me juega malas pasadas con regular frecuencia.

Y es que la vida no nos sonríe a todos por igual, es más, no tiene por que sonreírnos sino simplemente darnos las oportunidades para que nosotros sepamos que hacer con ellas, o simplemente ignorarlas. Estoy donde estoy por las decisiones que tomé y dejé de tomar en su momento. No cambiaría nada de lo hecho y dejado de hacer, porque me agrada mucho el hombre en que me he convertido, aún con mi manojo de traumas como de defectos, tengo, sinceramente, un saldo positivo y en verde. Y considerando que espero vivir hasta cumplir los 100 años, aún me queda 45 más por descubrir y soñar.

Hay mucho de sueños paliativos en mi vida, complacientes y nada consecuentes. Pero es mi forma de vivir, mi estilo de enfrentar las cosas, sintiendo una emoción y alegría por una simple laptop prestada, como, por ejemplo ahora, disfrutar de un momento de privacidad donde puedo dejar fluir las palabras e ideas en una publicación que, a decir verdad, ignoro cuántos leerán, o si alguien lo leerá. Así como hay el conocido "sueño americano" aplicable a los que van a EEUU, yo tengo el "sueño del youtuber" en que pueda lograr gestionar un canal que me permita un pequeño ingreso constante, y eso porque hace casi 1 año, revisando luego de años mi cuenta en AdSense, encontré más de $4,000 que ya me fueron entregados y que a la fecha he gastado casi la mitad.

Escribir relaja, leer motiva. Eso es todo para mi por el momento.

jueves, 18 de mayo de 2017

Anónimo XVI

Una vez leí, en tono de humor por cierto, una discusión sobre la frase "el dinero no hace la felicidad" y hubieron dos respuestas, en el paso del tiempo, que leí y me quedaron en la mente. Una es "si, no hace la felicidad pero se da una maña" y la otra "cierto, pero me pregunto, un millonario en un yate enorme en el mediterráneo, frente a Grecia, con 5 hermosas mujeres desnudas y dispuestas a complacerle, no puede estar triste ni de broma".

Digo, las consideraciones que tenemos para tener nuestra cuota de felicidad y mantenernos fieles a ellas, son tan personales que no admiten comparación alguna. Ni la soportarían tampoco. Yo puedo ser feliz con simplemente encontrar pan cariocca recién horneado, calientito, y pensar que pronto lo comeré con un café con leche tibio. Puedo ser muy feliz cuando en la privacidad de mi estudio, logro ejecutar una pieza al piano sin equivocación alguna. Y puedo ser, aún más feliz, cuando, aún cometiendo errores al tocar, la interpretación llega a ser tan sublime que dejo de pensar acerca de la distancia abismal que hay entre un concertista de piano profesional y mi persona.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Anónimo XV

Continuaré con lo publicado en el anónimo previo.

La laptop, con monitor externo, teclado externo y mouse, andaba bien. Y eso que el monitor de 20 pulgadas, uno sencillo, al poco tiempo mostró un fallo que sólo a mi podía mortificar: un miserable pixel dejó de funcionar correctamente, de modo que cuando la pantalla mostraba tonalidades o colores oscuros, se notaba el pixel de color azul intenso, pero cuando mostraba tonalidades o colores claros, o vivos, no pasaba nada. Y el maldito pixel esta en un punto muy visible. Y lo irónico de todo es que LG, en su garantía, indica claramente que si el monitor presenta 2 o más pixeles dañados, procede el cambio de monitor. Luego de vencida la garantía, se sumaron como 7 pixeles más, esta vez, menos mal, en uno de los bordes.

Entonces empezó la procesión en pos de adquirir un nuevo computador. En toda mi vida he tenido 4 computadoras, y las 2 últimas duraron como no tienen idea. La 3ra. PC llegó casi con Windows Xp y duró como 10 años mínimo, y la laptop, con Windows Vista, llegó a los 8 años.

Primero establecí una configuración que me permita jugar y usar programas multimedia con tranquilidad, y el precio llegó a los $1,400.00. Podía, pero sufriendo. Luego, en un arranque de conciencia y asinceramiento, cambié la configuración hasta llegar a una PC de escritorio de $900.00. Dos veces estuve a punto de adquirirla, pero hubo pequeños inconveniente que dilataron la compra.

Ahora, invertí poco menos de $100.00 para comprar un HDD de 1Tb y un cable HDMI, para una laptop que me prestarán por tiempo indefinido, lo cual me traerá tranquilidad y sosiego, pues con el cable HDMI de 10 mts podré conectar esa laptop con el TV y disfrutar de una 2da pantalla más grande (el TV que compré, en oferta, es un LG de 49 pulgadas). Y no hay pierde, porque mientras tanto podré formatear el HDD de mi laptop, que olvidé mencionar se daño y por esa razón todo va lento, USB, navegación , juegos en flash, reproducción de mp4, etc. y así darle una nueva vida a mi laptop, a la cual instalaré un programa de control remoto (Vista Home Premium no tiene escritorio remoto) y así la laptop que me prestarán tendrá un monitor conectado y adicionalmente podré utilizar el TV cuando lo desee.

El HDD y el cable están comprados, y sólo falta esperar coordinar con mi buen amigo para encontrarnos y que me de la laptop. Ojalá esta laptop no la requieran tan pronto, si dura lo que queda del año, genial. Y por fin pasaré de Windows Vista a Windows 7, pues no recomienda Windows 8 y Windows 10 es mucho para la laptop.