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jueves, 26 de octubre de 2017

Calibre, el web ePubLibre y hábitos insumisos



Me ha costado adquirir el gusto por la lectura. Y me ha costado porque sólo una vez en la vida se puede romper la barrera de los 50 años de vida, esto es, he necesitado esperar adquirir una madurez mental, intelectual, emocional, física, fisiológica, ósea y sexual para poder tener la disposición y ánimo para dejar que las palabras de otros, al ser leídas, influyan en mi de forma que sólo antes podía hacer la música, sobre todo cuando me sentaba al piano.

Con el paso de los años mis gustos han ido cambiando, afianzándose en alguna forma me parece. Me atrae lecturas filosóficas, de corte histórico, documentales, doctrinales, que impliquen profundizar en un tema; de igual forma, como saliendo de la dieta, pero de manera consciente (contando calorías), me permito lecturas más ligeras, clásicos libros de bolsillos de temáticas más bien comerciales que intelectuales.

Y todo esto empezó, el 2013, cuando compré mi primera, y hasta la fecha, única Tablet. Ahora, en mi dolida laptop (con Windows Vista , laptop adquirida el 2009, donde la pantalla esta al 5% de visibilidad, debido a un cambio de teclado el sistema se ha vuelto algo excéntrico, la trato con algodones para que no se me enoje y deje de funcionar) me ha permitido, hasta el momento, y a la fecha de redacción de este artículo (o post), un total de 18,442 libros electrónicos (18,408 en formato epub y 14 en formato PDF) 34 por procesar, haciendo uso de un programa que al inicio descarté por "confuso" y que hoy en día es el pilar de mi biblioteca: Calibre.

Esta bien, estoy escribiendo muy "elocuentemente". Tengo días así. Me cuesta trabajo soportarme a veces. No los culpo si han mostrado algo de displicencia al leerme, pero si siguen aún aquí, bueno, mal no estoy. Y resulta que luego de descubrir el fraude de espaeBook, una web que "roba" los libros de otros sitios (principalmente ePubLibre) y los hace pasar, torpemente por cierto, como propios (torpemente porque solamente editan la carátula y algunas páginas informativas, pero dejan muchos indicios y rastros que indican claramente la procedencia del archivo en cuestión, suerte de culto a la flojera intelectual), decanté en ePubLibre, que si bien es cierto no tiene la comodidad de mostrar los libros "convenientemente identificados" como en espaeBook (a mi gusto, claro), llegó a convertirse en poco tiempo, en mi proveedor principal de libros electrónicos.

Y la ligazón es tan fuerte que, cuando sufrieron un bache informático y estuvieron fuera de línea por más de 1 mes, noté su ausencia en mi quehacer diario.

Se formó un grupo en Facebook para mantenernos no sólo informados, sino unidos bajo una causa común. Y ahí conocí a una persona que, aunque hoy en día ya no mantenemos contacto alguno, hizo un comentario que resumió mi sentir. Si mal no recuerdo, porque el grupo fue disuelto y las publicaciones eliminadas, dijo algo como “a mi me gusta descargar los libros y tenerlos, aunque no los llegue a leer nunca, porque me da tranquilidad y placer el saber que los tengo ahí por si en algún momento quiero leer uno, y así no tener que buscarlo”. Y eso mismo me pasa. Claro que, y casi de manera pueril, pretendo engañarme con la máxima de que antes de morir leeré todos los libros que tengo, ya que diariamente visito el web en cuestión y descargo libros constantemente.



Sin embargo, y este es el motivo por el cual escribo este artículo (por fin parió la chancha!), descubrí, acaso inventé (poco probable) un par de cosas, emociones, ideas, en fin, abstracciones de uno en realidad, que me han devuelto algo de frescura, tranquilidad y agradable distención a mi vida cotidiana. Sensación que sólo puede ser emulada, física y fisiológicamente hablando, cuando uno, luego de levantarse, visita el baño, evacúa intestinos y luego pasa por una confortante ducha con agua fría.

Hoy terminé de leer la obra de Neele Harper Lee, “Matar un ruiseñor”, y descubrí, como dulce corolario, que Harper Lee era mujer, cuando todo el tiempo pensé que era varón. Y leer esta obra resultó un paseo por el cine de Hitchcock, pues cuando menos lo esperaba, se da un cambio en la trama, tan sutil como dramático, y luego, cuando uno esta seguro de como seguirá el derrotero de la historia, y sin darse uno cuenta de ello, cambia nuevamente el habitat de la misma para volverlo más íntimo, personal y privado de lo que jamás fue. Simplemente fue hermoso leer esta obra.

Y a raíz de esto, antes de empezar siquiera a leerla, idee una forma de lectura que, aunque en un inicio resultó prometedora, con el paso de los días encontré una falla, una grieta más bien, que lejos de detenerme logró motivarme para evolucionar el concepto mismo, concepto que en la actualidad esta empezando a dar lindos y constantes frutos. Les cuento.

En un inicio conceptué el leer 6 libros “al mismo tiempo”. Esto, en la práctica se entiende como “leer uno o dos capítulos de 6 libros, uno a continuación del otro”. Para este experimento de intrincada concepción, escogí los siguientes libros:
  • Archipiélago Gulag 1918-1956, de Aleksandr Solzhenitsyn
  • Cinco días que estremecieron al mundo, de Nicholas Best
  • Confesiones, de San Agustín
  • Lolita, de Vladimir Nabokov
  • Conversaciones Con Dios  vol. I, de Neal Donald Walsch
  • Matar un ruiseñor, de Nelle Harper Lee
De estos, la obra de Donald Walsch ya la había leído hace un año, pero no había tomado notas pues me subyugó y abstrajo desde el primer capítulo.

Y la lectura empezó bien, pero a los pocos días noté un error, no una falla. El error fue la selección de obras. Mientras que las obras de Best, Nabokov y Harper Lee mantenían un “tamaño y longitud” en sus capítulos, la obra de San Agustín resultaba la más “rápida” de todas, mientras que la obra de Donald Walsch tenía un primer capítulo extremadamente largo, en comparación con los mencionados al inicio; y aunque la estructura de los capítulos de la obra de Solzhenitzyn es consistente y pareja, su lenguaje y narrativa resultó como un plato exótico en un menú de barrio. Aún así, apelé a mi paciencia, consistencia y perseverancia para continuar degustando esta biblia social. 

Y así sobrevino el “descubrimiento” de la falla. Y no fue, como presentí al inicio, la selección temática de las obras, sino que resultó algo mucho más sencillo, simple en realidad, motivo por el cual pasó casi totalmente desapercibido, en el inicio, a mis ojos: la secuencia. Secuencia no tanto de las obras sino de la forma de leerlas. Y es que en un inicio, leía un capítulo o dos de una, y pasaba a otro libro, de forma tal que en un día, mi mente pasará por los 6 escogidos, no de manera secuencia e inmediata, sino en el lapso de tiempo disponible que tenía en el día. Y aunque la idea no era del todo mala, no siempre tenía la misma cantidad de horas disponibles en el día. Y ese fue el inicio de la posterior gestación de la falla.

Ahora he establecido un formato distinto y a la vez similar. Empiezo leyendo una obra, sin importar el número de capítulos, simplemente hasta que “la emoción de la trama cobre un nivel de interés más que significativo”, y entonces busco terminar dicho capítulo y, no siempre el mismo día, continúo con el siguiente libro. En la práctica estoy leyendo 3 a 4 capítulos por día, un libro distinto cada día. Y hoy terminé el de Harper Lee, y lo voy a “reemplazar” por Eva Luna de Isabel Allende.




lunes, 24 de julio de 2017

Solución "definitiva" para DCMProvider en Samsung J7 con Android Marshmallow

Con Android Marshmallow vino un problema, y es que, sin razón alguna, aparece el mensaje 

DCMProvider se ha detenido

No es gran cosa, pero molesta y mucho, más si uno, luego de investigar en Internet, se da cuenta de que la única solución propuesta, el Forzar Cierre, y luego Eliminar Caché y Eliminar Datos, para luego reiniciar el móvil, simplemente no era ninguna solución definitiva. 

Y más aún cuando Google no tiene un grupo oficial de soporte técnico para Android (que es de su propiedad) y más bien indica que se buque ayuda en el sitio web del fabricante del móvil, en mi caso, Samsung. Y cuál no sería mi sorpresa cuando los de Samsung, vía chat, me dicen que sólo dan soporte para las app de Samsung pero no para Android, que lo llevé al soporte técnico (pagando por supuesto). 

Y para poner la guinda a la torta, en muchos foros reportan que restablecer los ajustes de fábrica, lamentablemente no daba los resultados esperados.

Bueno, como mencioné, me puse a curiosear y encontré una forma en que, al menos, el bendito mensaje no se vuelve a ver más, pero eso NO quiere decir que el problema fue solucionado, sino que la notificación fue eliminada. Y no, no es manejando las notificaciones de DCMProvider, sino además, de los servicios que la gobiernan o usan. 

Esto fue lo que hice
  1. Entré a Aplicaciones - Administrador de aplicaciones - Mostrar aplicaciones del sistema (opción MÁS en la esquina superior derecha).
     
  2. Ubiqué DCMProvider
  3. Entre a Notificaciones, desmarqué las 2 primeras (en mi caso sólo la segunda) que son Definir como prioridad y Vistas previas emergentes
  4. Marcar Ocultar en pantalla bloqueo (la última) primero y luego la anterior, Ocultar en pant. bloqueo y verán que la última desaparece (es normal).

  5. Regresar a las opciones de DCMProvider y seleccionar Uso de datos
  6. Al final, luego de la gráfica, aparecerá un par de servicios (en mi caso CHMProvider y DCMProvider) y luego com.samsung.dcmservice y com.samsung.storyservice
  7. Regresar a la lista de aplicaciones (la que muestra las aplicaciones del sistema) y ubicar CHMProvider, com.samsung.dcmservice y com.samsung.storyservice (o las que muestre en su caso particular) y realizar los pasos 3 y 4


Y listo. Desde que hice eso, el mensaje en cuestión, motivo de la mortificación de muchos, no ha vuelto a aparecer. 

viernes, 2 de junio de 2017

Otras de cal y arena

No se porque, pero en cuestión de películas, muy pocas resisten segundas partes. No pocas resultan en éxito comercial, pero eso no implica que sean buenas, y basta recordar la trilogía Matrix , donde si bien es cierto las tres eran necesarias para contar la historia, y donde las dos últimas tuvieron un derroche de efectos especiales, la primera, y simplemente porque fue el inicio, tuvo mayor profundidad e interés. Todavía podemos recordar los comentarios nada favorables del soliloquio (así lo sentí) del arquitecto en la segunda entrega.

Otras, como las de la saga de X-Men han tenido altas y bajas. La película que trató sobre Apocalipsis, por ejemplo, no cubrió mis expectativas por varias "pequeñas" razones. Pero el motivo de este post  no es el de rememorar sino el de comentar las 3 últimas que he visto, donde lamentablemente el saldo no ha sido favorable.

Logan. Esta última entrega de la saga de los X-Men ha sido, a mi gusto, la mejor de todas y de lejos. Sin tantos efectos especiales notorios ni presencia de variados mutantes, esta película narró una muy buena historia y le dio al personaje el canto de cisne apropiado y correcto. No esperaba algo así. Lástima que el actor ya no encarné más, al menos, a este personaje, y digo esto porque hacer uso de otro actor, lo cual no será ni imposible ni inevitable, resultará como en el caso de James Bond donde Sean Connery marcó la pauta y no fue nada fácil a sus predecesores el llenar sus zapatos (uno no pudo).

Solo hubo una inconsistencia que no logré explicar. En una de las películas en solitario de Logan, cuando viaja a Japón, pierde sus garras metálicas y estas son reemplazadas por las originales de hueso (al menos eso me parece, en cuanto al material). Sin embargo en esta película se le ve todavía con sus garras metálicas. Supongo que alguna explicación “friki” debe haber, y consistente con el personaje y las historias del universo de los X-Men, pero como no ha sido explicado tangencialmente en la película, resulta un poco “confuso” para alguien, como yo por ejemplo, que no esta tan embeido en estos temas.


John Wick Chapter 2. No sabía de este personaje, y llegué a el de pura casualidad, mientras buscaba películas por actor, y despertó mi curiosidad. La primera película de John Wick simplemente me encantó. Escenas de lucha que estaban en el límite de lo creíble y lo increíble, un argumento muy oscuro (me refiero a la organización y tradiciones del bajo mundo de los sicarios) capturó mi atención desde el inicio. Igual efecto tuvo la primera entrega de El Transportador aunque en este caso las siguientes entregas fueron muy parejas. Pero no en el caso de Wick. La primera me impresionó pero la segunda, sinceramente, me aburrió. Vamos, no tanto, me entretuvo aunque el argumento resultó sumamente predecible y las peleas más creíbles que increíbles. Pero no me cautivó como la primera.

La primera la he guardado en mi colección, pero esta no. Para matar el rato esta bien, pero aún cuando soy de mantener colecciones completas, en este caso voy a hacer una excepción. Supongo que si sale una tercera entrega y llena mis ojos, buscaré descargar nuevamente la segunda “muy a mi pesar”.


The Lego Batman Movie. Decepción total. Y esperaba esta película con ganas. El problema fue que ridiculizaron mucho al personaje, y además destacaron demasiado su lado oscuro, justamente lo que más diversión ocasiona, como se vio en las anteriores películas donde participó. Contrariamente a lo pensado, la trama estuvo muy interesante, aunque la gran diversidad de personajes llegó a colapsar la atención por no poder disfrutar tranquilamente de cada uno de ellos. Demasiados personajes.
Pero, reitero, lo peor fue como construyeron al personaje principal. La comicidad de Batman esta en que el no sonríe para nada y habla poco. Este, en cambio, habla mucho y se muestra demasiado vulnerable. La parte en que reconoce su debilidad es buena, bien llevada, pero nada más. Lo siento pero no me gustó nada.




¿Crees que he exagerado o que estoy totalmente equivocado?

domingo, 28 de mayo de 2017

Simple satisfacción

Pues hoy domingo, siendo la 1:51 de la madrugada, en Lima, Perú, luego de haber asimilado que NO tendré, al menos por ahora, la laptop que me iban a prestar, y continuando con el sufrimiento del congelamiento frecuente y aleatorio del mouse por la falla de los puertos USB, se sumó otra "consideración" manifestada en la forma de un aviso en el navegador Chrome, que debido a que no puedo por ahora actualizar Windows Vista a una versión inmediata superior, mínimo Windows 7, no se ha actualizado desde hace meses, que me informaba de la presencia de malware en mi browser.

Buscando e investigando descubrí que el causante era la extensión que utilizaba para modificar la new tab del browser. Antes usaba otra que, debido a que Chrome no estaba actualizado, presentó fallas por incompatibilidad, y claro, la desinstalé y busque otra que me resultará útil. Pero al final, esa extensión fue retirada de la tienda de Chrome y empezó a dar problemas. La eliminé y asunto solucionado. Pero me quedé sin poder personalizar la new tab de Chrome.

Entonces simplemente decidí crear mi propia extensión. Y me tomó apenas 2 horas en conjunto (durante todo el día, programando un poquito por ahí, otro por allá, y así sumé algo como 2 horas) y ahora tengo mi propia extensión para personalizar la new tab. No es completa, ni tiene efectos sofisticados, tampoco puedo arrastrar iconos y personalizarlo casi al 100% como son las que están disponibles en la tienda de Chrome, pero funciona, y funciona bien. Como tengo el código fuente a mano, puedo modificarlo según mis necesidades inmediatas.

Supongo que con el paso de los días, y luego de seguir investigando, aprenderé a programar esos efectos y posibilidad de personalización que tienen las otras extensiones. Y quién sabe, capaz hasta pueda animarme a publicarla en la tienda de Chrome.

Como sea, el día empezó mal y terminó mucho mejor, sin ser bueno del todo, igual, sigo viviendo otro día, y al rato dormiré para empezar la rutina de todos los días. Si, ha sido un día bueno dentro de todo.


viernes, 26 de mayo de 2017

Cuando la paciencia muestra límites insospechados y no esperados

Una cosa es aceptar una realidad porque no tienes opción de cambiarla o evitarla, y otra, creo, muy distinta es aceptar una realidad con resignación y conformar con ella una unidad. La primera implica, al menos lo tomo de esa forma, una suerte de imposición. A veces puedes verla venir, pero otras no, y aún viéndola venir, rechazas el hecho insoslayable de que estaba por venir y no puedes hacer nada por evitarlo. De ahí el sentir de imposición.

En el otro caso, hay posibilidades de corrección o enmienda, pero evitas hacerlo por motivos, digamos, más lógicos que importantes. Dejaré la filosofía y narraré el hecho sin adornos.

Como en otras publicaciones lo he mencionado, mi laptop esta en las últimas, de verdad. Pantalla malograda, con visibilidad menor al 10%, teclado con un 20% de teclas que no funcionan, un HDD con fallos y sobreviviendo porque, y sin ánimo de polemizar, el sistema operativo (Windows Vista Home Premium 64 bits con Service Pack 2) funciona bien dentro de todo, los puertos USB están con intermitencias en su funcionamiento, lo que ocasiona que el mouse se congele cada 3 o 4 minutos por espacio de hasta 10 segundos, debido al fallo del monitor, el instalar otra versión de Windows se vuelve algo complicado al no poder ver casi nada, y por ende tener el riesgo de no realizar una instalación apropiada de Windows 7 (lo cual es necesario para evitar estar fuera de actualización, de que Chrome esté con la última versión y que el Windows Security siga funcionando) y para finalizar, la batería murió, ya no almacena nada (hasta hace unas semanas me permitía 5 minutos de autonomía, ahora cero), lo cual termina por convertir esta laptop en una PC de escritorio convencional.

Con todo esto, he esperado el momento de poder comprar una nueva PC, lo cual he decidido cancelar por el gasto ya que hay que ahorrar lo más que se pueda, y gracias a Dios, me prestarán una laptop a la cual le he comprado un nuevo HDD para hacerla funcionar.

Pero esto ya lo he mencionado en otra publicación previa. Reitero todo esto porque, al menos que pase algo inesperado, mañana sábado tendré dicha laptop y empezará un período de transición y calma. Transición porque primero tendré que configurar el sistema operativo instalado, Windows 7, tomando como referencia la actual configuración de Windows Vista. Y no pasa por hacer una migración o usar el Microsoft Easy Transfer. Yo prefiero hacerlo a mano. Tengo un backup de los archivos, lo que podré restaurar fácilmente, pero la personalización es un detalle que siempre me ha gustado hacerlo a mano.



Una de las ventajas de este proceso es que instalaré sólo lo necesario, teniendo la experiencia de lo instalado previamente. Y podré disfrutar de la paz de no tener que soportar la lentitud y congelamientos. ¿Cuánto durará esto? Ni idea. Puede que semanas, meses o más, o capaz horas, pues la laptop tiene dueño, pero el dueño no aparece, o se ha olvidado de su existencia, vaya uno a saber. Para ello hay contingencias tomadas. Simplemente tomaré el HDD nuevo y lo pasaremos a mi laptop, esperando que Windows reconozca el nuevo hardware y seguir usandola con el teclado adicional, monitor adicional y con la limitación de que el puerto HDMI no funcionará ya, con lo que tendría que despedirme de seguir viendo todo en el TV. Ni modo, si así llega a ser, así tendrá que ser.

Y todo esto lo asumo con una calma y resignación que no reconozco como propia. ¿En que momento aprendí o asimilé este tipo de comportamiento? Lo ignoro. Igual llegará el momento en que mi laptop dejará de funcionar. Nada es para siempre, todo tiene un inicio y un final. Inclusive el amor. Del tipo que sea.

Así que los días, horas o minutos que tenga haciendo uso de esta laptop, deberé de memorizarlos, asimilarlos y hacerlos míos por siempre, para poder revivirlos luego y aceptar que "al menos lo vivido y bailado no te lo quitará nadie". Conformarse. Yo conocía una sola definición de la palabra conformarse: aceptar algo que se considera insuficiente o no deseado, que no satisface las expectativas de uno". Pero hay otra definición que es la que, desde que me la enseñaron, la uso como primera y única definición. Conformarse, Con + Formarse, unirse a algo, integrarse con algo o alguien, y que algo o alguien se integre con uno. Terminar ser una sola y única unidad a partir de 2 o más que decidieron con-formarse. Esta definición la aprendí en mi catequesis. Si, tiene un trasfondo religioso, moralista y espiritual, pero es más que suficientemente bueno al ser aplicado a la realidad cotidiana de cualquiera.



Si aprendiéramos a conformarnos con nuestra realidad, con nuestra "suerte", tendríamos mayor posibilidad de, no sólo entenderla y aprender, sino de seguir adelante y no sentir un lastre que nos detiene, que casi siempre es nuestra propia incapacidad de aceptar que "no todas las cosas se realizarán a nuestro gusto, sino a nuestra necesidad". Puede resultar algo muy parecido, casi como sinónimos en ideas, pero son dos cosas muy distintas. Lo que uno desea no siempre es lo que uno necesita.

Cuento las horas para recoger la laptop y, al regresar a mi casa, a mi habitación, conectarla, ver como carga el nuevo sistema operativo, viejo y obsoleto para la fecha de publicación de esta post, pero más estable y funcional que el que tenía, conectarlo al TV y ver como ocurre la "magia" del HDMI. Y luego, al terminar de poner en red mi laptop con la nueva inquilina, disfrutar de esta sensación el tiempo que pueda. A veces pienso que estaría bien, digo en lo permitido, sentir sincera y honesta lástima por mi vida, pero sería restarle mérito a lo que, con el paso del tiempo, he aprendido y convertido en lo que se llama "experiencia". Y mi experiencia es valiosa, útil y más que significativa. Y no es comparativa lo que realizo, sino simple declaración de que yo soy una persona valiosa, útil y más que significativamente viva. Yo sufro, sueño, anhelo y me conformo. Ergo, estoy vivo.

ACTUALIZACIÓN:
Ayer en la noche se comunica conmigo mi amigo que me prestaría la laptop, comentandome que tuvo un problema y es que la laptop se apagó y no prende para nada. El es técnico de computadoras pero a priori no sabe que puede haber pasado. Hoy hablé con el y me comentó que dejó cargando la batería pues podría ser eso, así que veremos más tarde. Como dije, lo asimilo sin entender aún como ni por que.

domingo, 21 de mayo de 2017

Es sólo una laptop

Esta semana es especial, o al menos promete serlo. La analogía más adecuada es "la espera de un hijo". Y aunque es una simple referencia de lo que, emocionalmente siento, se trata de algo más sencillo y, a la luz de muchos, la llegada de una laptop a mi vida. Y no será una propia, sino una prestada. Sucede que mi actual laptop está literalmente jugando descuentos: la pantalla apenas si se ve algo (diría que apenas un 5% de visibilidad, pues el foco que ilumina la pantalla esta dañado y no hay repuesto en el mercado); como unas 12 teclas no funcionan, y algunas de ellas son de uso frecuente; los puertos USB tienen problemas, pues a cada rato se congela tanto el mouse como el teclado (más el mouse), pero esto es, creo, debido a que hace unas semanas casi colapso el HDD y, luego de una reparación estándar de Windows, hay sectores dañados que impiden el correcto funcionamiento del equipo, pues antes, por ejemplo, podía ver mp4 y vídeos en Youtube sin ningún problema, pero ahora no es posible.



Sin embargo con una formateada del HDD debería solucionarse la mayoría de los problemas, excepto el del teclado y pantalla. No he formateado aún porque, como no se puede ver bien, temo que me resulte complicado el seguir la rutina de formateo e instalación de Windows. Gracias a Dios un buen amigo me está facilitando una laptop cuyo HDD había, literalmente, fenecido, y con comprar un nuevo HDD se solucionaba ese problema, y me la prestará hasta que el dueño la reclame, lo cual espero demore en darse. Entonces, ahora, podré darme un par de gustos que hace tiempo venía anhelando. El primero es el conectar una computadora al SmartTV y poder ver, en el TV, lo que hago en la computadora. Lo segundo es que podré tener una computadora con 2 pantallas, pues como mi laptop tiene el problema de pantalla, tuve que comprar un monitor para poder seguir usándola.

Hasta hace unas semanas estaba a un paso de comprar una PC de escritorio, pero al momento de estar por adquirirla, el distribuidor informó que algunas partes no estaban disponibles de momento, y eso me hizo recapacitar sobre el gasto. Luego lo narrado, así que de momento, extiendo el tiempo y necesidad de una computadora nueva.

Y es que la necesito. No tanto por trabajo, que no lo tengo, sino porque me permite, gracias a Internet, poder salir de mi casa sin hacerlo físicamente. Con una responsabilidad y carga (dicho en buen sentido) de cuidar a mi madre y a mi tía, de 81 y 83 respectivamente, hacen que mi día empiece a las 5:30 a.m. y terminé a las 11:30 p.m., con algo así como 3 horas libres entre las 10:30 a.m. y las 9:00 p.m.. Por eso, todo el tiempo libre que tengo, o me pongo a tocar piano, o estoy leyendo en mi tablet o estoy, como ahora, en mi cama descansando, porque la hernia que tengo entre la 4ta. y 5ta. lumbar me juega malas pasadas con regular frecuencia.

Y es que la vida no nos sonríe a todos por igual, es más, no tiene por que sonreírnos sino simplemente darnos las oportunidades para que nosotros sepamos que hacer con ellas, o simplemente ignorarlas. Estoy donde estoy por las decisiones que tomé y dejé de tomar en su momento. No cambiaría nada de lo hecho y dejado de hacer, porque me agrada mucho el hombre en que me he convertido, aún con mi manojo de traumas como de defectos, tengo, sinceramente, un saldo positivo y en verde. Y considerando que espero vivir hasta cumplir los 100 años, aún me queda 45 más por descubrir y soñar.

Hay mucho de sueños paliativos en mi vida, complacientes y nada consecuentes. Pero es mi forma de vivir, mi estilo de enfrentar las cosas, sintiendo una emoción y alegría por una simple laptop prestada, como, por ejemplo ahora, disfrutar de un momento de privacidad donde puedo dejar fluir las palabras e ideas en una publicación que, a decir verdad, ignoro cuántos leerán, o si alguien lo leerá. Así como hay el conocido "sueño americano" aplicable a los que van a EEUU, yo tengo el "sueño del youtuber" en que pueda lograr gestionar un canal que me permita un pequeño ingreso constante, y eso porque hace casi 1 año, revisando luego de años mi cuenta en AdSense, encontré más de $4,000 que ya me fueron entregados y que a la fecha he gastado casi la mitad.

Escribir relaja, leer motiva. Eso es todo para mi por el momento.

jueves, 18 de mayo de 2017

Anónimo XVI

Una vez leí, en tono de humor por cierto, una discusión sobre la frase "el dinero no hace la felicidad" y hubieron dos respuestas, en el paso del tiempo, que leí y me quedaron en la mente. Una es "si, no hace la felicidad pero se da una maña" y la otra "cierto, pero me pregunto, un millonario en un yate enorme en el mediterráneo, frente a Grecia, con 5 hermosas mujeres desnudas y dispuestas a complacerle, no puede estar triste ni de broma".

Digo, las consideraciones que tenemos para tener nuestra cuota de felicidad y mantenernos fieles a ellas, son tan personales que no admiten comparación alguna. Ni la soportarían tampoco. Yo puedo ser feliz con simplemente encontrar pan cariocca recién horneado, calientito, y pensar que pronto lo comeré con un café con leche tibio. Puedo ser muy feliz cuando en la privacidad de mi estudio, logro ejecutar una pieza al piano sin equivocación alguna. Y puedo ser, aún más feliz, cuando, aún cometiendo errores al tocar, la interpretación llega a ser tan sublime que dejo de pensar acerca de la distancia abismal que hay entre un concertista de piano profesional y mi persona.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Anónimo XV

Continuaré con lo publicado en el anónimo previo.

La laptop, con monitor externo, teclado externo y mouse, andaba bien. Y eso que el monitor de 20 pulgadas, uno sencillo, al poco tiempo mostró un fallo que sólo a mi podía mortificar: un miserable pixel dejó de funcionar correctamente, de modo que cuando la pantalla mostraba tonalidades o colores oscuros, se notaba el pixel de color azul intenso, pero cuando mostraba tonalidades o colores claros, o vivos, no pasaba nada. Y el maldito pixel esta en un punto muy visible. Y lo irónico de todo es que LG, en su garantía, indica claramente que si el monitor presenta 2 o más pixeles dañados, procede el cambio de monitor. Luego de vencida la garantía, se sumaron como 7 pixeles más, esta vez, menos mal, en uno de los bordes.

Entonces empezó la procesión en pos de adquirir un nuevo computador. En toda mi vida he tenido 4 computadoras, y las 2 últimas duraron como no tienen idea. La 3ra. PC llegó casi con Windows Xp y duró como 10 años mínimo, y la laptop, con Windows Vista, llegó a los 8 años.

Primero establecí una configuración que me permita jugar y usar programas multimedia con tranquilidad, y el precio llegó a los $1,400.00. Podía, pero sufriendo. Luego, en un arranque de conciencia y asinceramiento, cambié la configuración hasta llegar a una PC de escritorio de $900.00. Dos veces estuve a punto de adquirirla, pero hubo pequeños inconveniente que dilataron la compra.

Ahora, invertí poco menos de $100.00 para comprar un HDD de 1Tb y un cable HDMI, para una laptop que me prestarán por tiempo indefinido, lo cual me traerá tranquilidad y sosiego, pues con el cable HDMI de 10 mts podré conectar esa laptop con el TV y disfrutar de una 2da pantalla más grande (el TV que compré, en oferta, es un LG de 49 pulgadas). Y no hay pierde, porque mientras tanto podré formatear el HDD de mi laptop, que olvidé mencionar se daño y por esa razón todo va lento, USB, navegación , juegos en flash, reproducción de mp4, etc. y así darle una nueva vida a mi laptop, a la cual instalaré un programa de control remoto (Vista Home Premium no tiene escritorio remoto) y así la laptop que me prestarán tendrá un monitor conectado y adicionalmente podré utilizar el TV cuando lo desee.

El HDD y el cable están comprados, y sólo falta esperar coordinar con mi buen amigo para encontrarnos y que me de la laptop. Ojalá esta laptop no la requieran tan pronto, si dura lo que queda del año, genial. Y por fin pasaré de Windows Vista a Windows 7, pues no recomienda Windows 8 y Windows 10 es mucho para la laptop.

martes, 16 de mayo de 2017

Anónimo XIV

Hay satisfacciones que sólo pueden ser comprendidas por los que sufren de las mismas taras, manías, fobias y todo lo que pueda ser un elemento de alteración de la personalidad. Siempre he soñado con tener un centro de computo personal en mi hogar: con una PC de escritorio que pusiera verde de envidia al gamer más exigente del mundo, otra PC de escritorio digna de un equipo para diseñar las películas de Pixart Studios, otra PC de escritorio tan rápida y holgada que nunca más me haga envidiar la velocidad de funcionamiento de las terminales de la serie CSI, y por supuesto, un par de servidores con 5 HDD de 5Tb cada uno para almacenar mp3, mp4, archivos, software y todo lo que se me antoje guardar "por si acaso". Y aunque no soy experto en la materia, una PC de escritorio con la distribución de Linux más popular del momento, con la intención de ir conociendo y aprendiendo.

Lógicamente no podría quedarme sin laptops: una con Windows (obligado) de 17 pulgadas de pantalla y una, por monería pura, Mac, para constatar tanta belleza que le atribuyen tanto como equipo como por sistema operativo. Todo enmarcado por una conexión de 100mb para uso cotidiano y otra de 60 para descargas. Ah, me olvidaba, una PC de escritorio ligera, casi una terminal, con la única finalidad de hacer streaming de mp3 y tener así mi propia radio virtual.

Pero no, tengo una laptop Toshiba comprada el 2009, setiembre, y que en la actualidad  no funciona bien la pantalla, el foco esta dañado y apenas si puede verse algo a contraluz (en la noche, aún con linterna, es difícil ver algo); un 20% del teclado no funciona, y con letras como la A,S,D,X que son más o menos frecuentes de uso; los puertos USB no funcionan bien, se "cuelgan" cada cierto tiempo y no me permite utilizar bien el mouse (siempre he usado mouse con la laptop, es más cómo cuando la tengo en la mesa o escritorio) ni el teclado (adquirido por obvias razones); el puerto HDMI tampoco funciona y la batería esta muerta, cero, así que si la desconecto es como si desconectara una PC de escritorio.

En la próxima entrega continuaré con mi catarsis informática.

lunes, 15 de mayo de 2017

Anónimo XIII

Si no tuviera Internet sería un calvario para mi. Y no es que sufra de una dependencia o adicción a las redes sociales, chat, o lo que sea. No. Para mi, Internet es esa ventana que me permite ver el mundo desde mi cuarto, como la ventana física que tiene un paralitico en su hogar. No soy de navegar mucho. Veamos, paso el tiempo en un foro de adultos (temas sexuales) el cual frecuento por simple diversión. Leer las historias, los proyectos, las impresiones, en fin, todo lo que piensan hacer o que han hecho, siempre en el tema sexual (hetero u homo), sencillamente me divierte y entretiene. Por supuesto participo, y para evitar "sospechas", publico cada cierto tiempo, lo que ellos llaman ratings. ¿Cómo hago eso? Bueno, visito otros foros menos interesantes, tomo como referencia los ratings publicados, y hago uno propio inventado. Lo bueno es que redacto muy bien, comparado con los que frecuentan este foro, que en promedio de edad no superan los 30 y yo ya superé los 50 hace unos años. Reitero, es muy divertido leerles.

Luego paso por un sitio llamado Feedly en que me pongo al día con las noticias diversas que he ido seleccionando con el paso del tiempo: tecnología, cine, deportes, imágenes, etc. Mejor que ver noticieros, oírlos o leer periódicos. Luego paso por Facebook, donde algo de noticias encuentro, pero principalmente para jugar un rato, aunque luego tengo temporadas que no juego nada.

Desde que compré el nuevo celular, por Agosto pasado, soy asiduo de Instagram. Inclusive diseñe mi propia rutina para poder descargarme en HD las imágenes publicadas y que he marcado como favoritas. Tengo una página en PHP creada por mi, con rutinas que me permite mostrar y descargar las imágenes seleccionadas. El proceso es un poquito complicado sin llegar para nada a ser confuso o difícil. Seleccionas las imágenes, copias el URL en el portapapeles, lo subes a Google Drive, los almacenas en una carpeta, descargas la carpeta en formato ZIP y ese ZIP lo subo a la página que he creado y me muestra al instante las imágenes que he marcado en formato HD. El proceso de copiar al portapapeles lo solucioné con una aplicación que permite varios datos en el portapapeles y también permite subirlos a Drive en formato TXT. Al final, resulta cómodo para mi, no se si para otros será igual.

domingo, 14 de mayo de 2017

Anónimo XII

En diciembre pasado me vi en la encrucijada de comer muchos panetones. Realmente muchos. Veamos, compré 4 por 3 aprovechando una promoción del supermercado. De ahí obsequiamos uno. Luego compré 2 más, de marca, para darle el gusto a mi mami de probar algo distinto. Y encima, nos obsequiaron uno. Total, hubieron para diciembre 6 panetones. Digamos que en total mi madre se comió el equivalente a 1. Y si, en diciembre pasado me comí 5 panetones. Mi peso normal ha sido, por años, 85, y ahora estoy rozando los 87 y desde entonces no he podido recuperar mi peso. Es frustrante.

Mi vida intima lo soluciona una amiga, una verdadera amiga, con un nombre de flor, que regenta una casa de citas. Pero no cualquier tipo de casa de citas, sino una en que lo principal no es el placer dado por el sexo, sino el trato que se brinda. Sabe escoger a sus trabajadoras sexuales, eso esta claro. Sin ánimo de pecar de falso moralista, el meretricio no es una actividad que deba considerarse ni aún en casos extremos, pero las circunstancias y el carácter de la persona juega mucho llegado el momento. No obstante, para mi entender, la labor que brindan este tipo de meretrices es plausible y me  siento muy agradecido por ello.

No soy, por obvias razones, un recurrente, pero en promedio, cada 6 a 7 semanas visito el local. Solo media hora necesito, y los recuerdos de compañía y trato me duran por algunas semanas. Alivia mi descanso, alivia mi soledad, y aunque estoy plenamente consciente de que es un placebo, no dejo de reconocer el bienestar, poco o mucho, que me brindan. Critiquen lo que gusten, eso no cambiará el hecho de que me ayuda y muy por encima de mi necesidad corporal.

sábado, 13 de mayo de 2017

Anónimo XI

Luego de un buen tiempo simplemente perdí el control o me lo hicieron perder. Si alguna vez saben de alguien que este cuidando a su madre o padre, y en particular si es varón el que los cuida, sin ánimo de reventarme cohetes, véanlo con respeto y compasión, pues un varón tiene muchas limitaciones en cuanto a la intimidad sobre todo con su madre. Es difícil. Y si esta casado y con hijos, peor aún. Muy pocas mujeres van a aceptar, así como así, el que su esposo invierta gran parte de su tiempo y vitalidad cuidando a su madre, su suegra. En mi caso no tengo ese problema porque estoy divorciado, pero sufro del problema de estar solo en esta responsabilidad.

Yo creo que Dios jamás manda una cruz o una responsabilidad que uno no sea capaz de cargar o asumir, pero el problema es que uno no lo cree así. En mi caso, un sacerdote, en confesión, me dijo que si mi cruz era así de pesada, era porque el señor había visto algo en mi o quería enseñarme algo y por eso me mando una cruz bien pesada y que en vez de quejarme o lamentarme por ello, debería dar gracias por esa cruz. No niego que lo he pensado, pero aunque sigo aquí y con ella, mi madre, todavía me resulta, cuando menos, incómodo cargar esta cruz.

Extraño tener compañera, y no sólo por el tema de la intimidad y emociones, sino por el tema de simple compañía, compartir el día a día. Obviamente ella trabajaría y nos veríamos en la noche, pero igual, la idea es esa. Pero no, estoy libre y disponible por la maldad de las mujeres, al menos eso pienso. Claro, es broma, pero igual tal vez haya algo de verdad.

viernes, 12 de mayo de 2017

Anónimo X

Una explicación técnica es que yo piso los palitos que mi madre pone delante mío y que eso detona el mal carácter, la falta de control y la ira que hay en mi. En la práctica, veo que todo parece indicar que no se tratar a un adulto con comportamiento de niño. Eso me preocupa y me entristece porque yo no soy padre y hubo una temporada en que desee serlo, es más, estuve casado 4 años y poco después de los 2 años de matrimonio mi ex-esposa quedó embarazada pero tuvo un aborto espontáneo pasado los 2 meses.

Conozco la expresión "nadie sabe de lo que es capaz hasta que se da la oportunidad" y lamento haber comprobado la veracidad de este dicho, y no en el buen sentido. Uno se debe a sus padres tanto o más como ellos se debieron a nosotros en su momento. Aún los que por alguna razón decidieron abandonarnos. No hay madre que pueda ser tan mala como para dejarla a su suerte en los últimos años de vida. Nosotros estamos en este mundo porque ella lo permitió así. Ella aceptó llevarnos dentro por casi 9 meses y aceptó los cambios en su vida y en su cuerpo. Ella aceptó muchas cosas que ignoramos, y seguiremos ignorando, por tenernos.

Cuidar de una madre es no sólo un privilegio sino un honor, una verdadera bendición sea cual fuera la religión que profesemos. Si no lo vemos de esa forma, algo esta mal en nuestro enfoque de la vida misma. Aquellos que lo vean como una obligación, igual, tienen un concepto y percepción errada de la vida. Cuidar de una madre es tan natural como respirar.

jueves, 11 de mayo de 2017

Anónimo IX

Me gustaría que la gente me recuerde por algo que no tenga mucha importancia pero que fuera tan bien hecho, de manera tan natural que pasó desapercibida en su momento, pero luego, al rememorarlo, se le dio el valor correspondiente. No desearía que me recuerden por algo que hice o dejé de hacer, no por una virtud ni por un defecto, no por un gesto dado o denegado, tampoco por haber estado ahí en el momento preciso o haberme ausentado cuando se me requería.

Me gustaría que la gente me recuerde con una sonrisa, con un sencillo "y si, se le extraña". Me gustaría no ser nunca un punto de referencia para nadie, no ser un ejemplo a seguir o a evitar. Me gustaría que me recuerden días luminosos de invierno, y que la sola remembranza sea suficiente para calmarles el ánimo si algo no sale como han deseado o esperado.

Me gustaría que la gente me recuerde sin acordarse mi nombre. Me gustaría no ser un recuerdo sino un motivo de sonrisa, no de alegría sino simple sonrisa.

Eso me gustaría.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Anónimo VIII

Una de las cosas que tengo que sufrir, literalmente, es ver diariamente el sufrimiento por el miedo que le aborda, en mi madre. Todos los días, cuando va al baño a lavarse la boca y prepararse para su higiene, es  un manojo de nervios. La verdad no se porque. Y creo que eso es lo que más me molesta, el no saber la razón que podría, eventualmente, permitirme ayudarla. Es una frustración enorme. Esto de cuidar a mi madre, muchos dicen que me estoy ganando el cielo con ello, que pocos hijos harían eso, que lo hacen principalmente hijas. Pero yo no creo que me este ganando nada, pues tantas veces he perdido el control y reaccionado mal, muy mal, que si hay perdón in extremis, no es aplicable para mi. Y no busco inmolarme moralmente, sino que en verdad así lo creo.

Esta laptop que estoy usando, ahora mismo, esta casi en las últimas. La compré en el 2009 y hasta ahora me dura con un monitor y teclado conectado, pues la pantalla de la laptop no funciona, apenas si se ve algo, y el teclado dejó de funcionar bien al "morirse" algunas teclas de uso cotidiano. Los puertos USB están fallando y eso desde que el HDD tuvo una falla mayúscula hace unas semanas. Una nueva PC de escritorio ronda los 850 dólares y si bien es cierto puedo pagarlo (obtuve más de 4,000 dólares de AdSense), el dinero se ha ido gastando en cosas tanto necesarias (como un nuevo colchón), complementarias (como un nuevo TV y un nuevo celular) y de ahí pequeños gastos mensuales para mantenerme. Inclusive presté 850 dólares a un amigo, que confío me los devolverá en algún momento. Bueno, yo soy así, igual me soporto.

El día esta nublado y cenizo. Mi ánimo igual. Es frustrante ver como muchos tienen lo que yo quisiera tener, y cuando estoy consiente de ello, me doy cuenta de que yo tengo siquiera algo, y que muchos, muchos más, no tienen nada. Me suena contradictorio, o ambiguo. No lo se.

martes, 9 de mayo de 2017

Anónimo VII

Mi madre siempre me decía que prefería mil veces romper o malograr algo por su culpa que por culpa de otro. Por cierto que es verdad. Pero lo que nunca me dijo es lo mal que uno se siente cuando, por culpa y torpeza de uno mismo, se malogran o rompen cosas. Y aquí, dado que administro la pensión de mi madre, con la cual vivimos prácticamente todos aquí, los tres, y también administro un pequeño capital, pequeño, que logré gracias a AdSense (para mi casi fue un milagro), ahora tengo la disyuntiva ¿tomo el dinero del sobre del diario o de lo que me dio AdSense? Al fin de cuentas, y eso lo se muy bien, el dinero no esta separado es para la misma causa. Lo que si hago es que, cuando tengo un gusto, por ejemplo yogur, como ahora comprarme 3 cariocas, o cuando salgo a ver a unas "amigas", lo tomo de lo que me dio AdSense. Antes no era así, pero llevaba cuenta de lo "prestado". El tema del dinero siempre será incómodo porque nunca nos ha sobrado, más bien nos ha faltado y hemos tenido muchísimas privaciones.

Ahora en la tarde he de ir a comprar un termo nuevo y el repuesto del que rompí hoy. También voy a ver si hago una transmisión en vivo por Youtube, aprovechando una promoción estable que permite que los post pago puedan hacer uso de ciertas redes sociales sin afectar los megas que tienen en sus respectivos planes, y en el caso de Youtube es de manera ilimitada (en el resto de redes sociales, es un total de 1Gb). Y es que estoy terminando de estudiar Rumores de la Caleta, de Albéniz, para darle la sorpresa, vía vídeo porque aún no baja por las escaleras, el próximo domingo, día de la madre.

Hoy prepararé, Dios mediante, pescado. Corvina. Compraré para unos 3 a 4 días. Como siempre le preparo caldo de verduras, tendré para mi almuerzo verduras sancochadas con sillao (salsa de soja o soya) y unos huevos preparados en el microondas. Acabo de desayunar un jugo de 3 manzanas israel, 1 plátano de seda, 1 huevo entero, 1 cucharada sopera de azúcar rubia, leche evaporada de soya, agua y esencia de vainilla, con los 3 cariocas que compré.

lunes, 8 de mayo de 2017

Anónimo VI

93. ¿Por qué esa cifra, ese número, esa cantidad? Nunca pude explicármelo. Verán, hace un tiempo tuve un "sueño despierto", esto es, fantasee un poco maquinando una situación que pudiera, tanto darse con un poco de extremo fantasioso, como también solucionar mis problemas, que como el de la mayoría de personas en este lado del planeta, y con seguridad en el resto también, están involucrados íntima y directamente con el dinero.

Cierto es que el dinero no hace la felicidad, pero sin ánimo de parecer demasiado cínico (un poco si, más no), no creo que un tipo que esté en un yate, en el caribe, con 5 mujeres hermosas y desnudas se pueda estar siquiera remotamente triste. Todo lo contrario.

Elucubré (me gustan este tipo de palabras) una situación que me sacara de pobre. Empezaba visitando una iglesia católica donde encontraría un maletín lleno de dinero, dólares, incontables a simple vista. Mi primera reacción sería de sorpresa y la segunda sería llevada a la acción y esta sería el tomar el maletín e ir a la sacristía en busca del párroco. Sin embargo, el párroco estaba en la iglesia, oculto por ahí, y me dio el encuentro. Le conté que es lo que había pasado y me invitó a su oficina, donde me explicó que el dinero era para mi, porque un mecenas de la comunidad, millonario, recientemente fallecido, había dejado 1 millón de dólares por cada año de vida, y el encargo de que busque a la persona correcta y apropiada para dárselo, y resulté ser yo.

Me comentaría que antes de mi 2 personas encontraron el maletín. Una se quiso llevar el maletín y otra tomó algo de dinero y pretendió irse. Yo no. Y en verdad, si eso me fuese a pasar, haría lo que he descrito. Ahí fue cuando le preguntaría al párroco sobre la edad de ese mecenas (la avaricia y codicia en acción) y me dijo que falleció con 93 años y unas semanas más. Entonces, en el maletín había poco más de 93 millones de dólares.

¿Qué haría con ese dinero? Bueno, 1 millón para la iglesia donde encontré el dinero, otro para la parroquia de mi comunidad, 2 para un pariente que siempre estuvo ayudándonos económicamente aún cuando se quedó sin trabajo una temporada. Luego, daría 1 millón a una amiga que tiene un salón de belleza, una amiga que es recicladora, una amiga que viene a mi casa quincenalmente a hacer limpieza, 2 para un amigo que me apoya siempre con temas informáticos (1 para el como persona y 1 para su familia, pues hace poco se ha casado), y luego arreglaría mi casa, aperturaría cuentas de ahorro para gastos domésticos, de salud y una reserva "por si acaso". Por supuesto compraría electrodomésticos y demás cosas, incluyendo un auto acondicionado para que tenga el mecanismo para subir a una persona en silla de ruedas, pensando en mi madre, así como vidrios de seguridad por si las dudas.

Y para mantenerme, invertiría con la supervisión de un profesional en la materia, en el mercado de valores. Y luego, a hacer obras de caridad anónimas. Y si, eso haría, letra por letra.